lunes, 7 de marzo de 2011

Hacia la excelencia profesional.

Para competir en un mercado laboral tan saturado como el actual, la diferenciación vía la calidad de nuestro desempeño profesional se convierte en un elemento a nuestro alcance, que podemos trabajar, que contribuirá a determinar nuestra posición en nuestro ámbito profesional en el largo plazo sobre el servicio profesional que ofrecemos y maximizará nuestra empleabilidad.

Conseguir una opinión positiva sobre nuestros servicios implica conocer quién los recibe – empleador, proveedor, compañeros, gerencia, etc. – y responder de manera óptima a sus necesidades y expectativas. La satisfacción de las expectativas de quien los recibe es fundamental y por consiguiente, se hace necesario disponer de la información adecuada sobre ellos que contenga aspectos relacionados con sus necesidades y los atributos clave para determinar el nivel de calidad objetivo. Te propongo aprovechar aquellas que nuestro empleador ya define, tales como un profesiograma, documento para la evaluación del desempeño, etc.

Nuestro desarrollo como agente fundamental de la calidad de nuestros servicios.

Especialmente, en el ámbito laboral nuestra situación personal y profesional determina nuestro desempeño y la prestación de nuestros servicios. No obstante, quien lo reciba, percibirá el resultado integral de la profesionalidad y de los rasgos personales de quien lo genera.

Prestaremos especial atención a los procesos de integración y gestión de personas clave para nuestro desarrollo profesional y por tanto, figuras que determinarán la percepción de la calidad de nuestros servicios. Así pues, las políticas de gestión del talento que practican nuestros empleadores serán determinantes para que las experiencias de quien recibe nuestros servicios profesionales sean satisfactorias, puesto que el resultado global no dependerá exclusivamente de nosotros mismos.

El Marketing personal y la satisfacción de nuestros clientes.

La definición de una estrategia de Marketing Personal y el diseño de nuestra diferenciación profesional debe ser coherente con las expectativas del entorno. Especial atención debemos hacer al mercado laboral, ya sea nuestro empleador o futuros empleadores, así como del momento en el que nos encontremos de nuestra vida profesional, de esta forma lograremos maximizar el retorno de nuestra inversión para nuestro crecimiento profesional en términos económicos, de esfuerzo y sacrificio. Para ello, es interesante monitorear constantemente el logro de nuestras metas profesionales que deben estar en constante superación. Las mediciones permitirán tomar las medidas correctoras más adecuadas para nuestro desempeño profesional.

La gestión de las expectativas de nuestros clientes, ya sea empleador, futuro empleador o cualquier otro que determinemos se hace imprescindible para que este proceso sea coherente. Las expectativas en este ámbito en concreto podríamos definirlas como la percepción de la probabilidad de ocurrencia de algún evento y recurriendo a la definición que nos ofrecen Olson y Dover -1979 - dentro del ámbito del marketing y, concretamente, trasladándolo al marketing personal te propongo "la creencia de parte de nuestro empleador, proveedor, gerente o a quien repercuta nuestro desempeño profesional de los atributos que lo componen en un tiempo en el futuro". Los consumidores de nuestros servicios profesionales se forman ciertas expectativas antes de nuestra intervención, imagina en un proceso de selección que la decisión final de nuestro futuro empleador se basa en principalmente en las percepciones generadas durante todo el proceso.

La responsabilidad de la calidad de nuestros servicios profesionales se hace extensible a todos los elementos que nos rodean como profesional formando parte de nuestro proceso de calidad total, es decir, generando una cadena que integra a todo el sistema que formamos parte orientado hacia la plena satisfacción de nuestros servicios ofrecidos y que esto revierta en un beneficio profesional para nuestro desarrollo.

Por ello, nuestra calidad total como profesional dependerá de nuestra situación actual, de la de nuestro empleador, de nuestros directivos, del entorno laboral, etc. y mediante todo ello podemos determinar en nuestra planificación un estilo global de la gestión de nuestra carrera para mejorar continuamente y que nos permita alcanzar expectativas puestas en nosotros.

En la prestación de nuestros servicios es fundamental debemos tener en cuenta que un servicio a diferencia de un producto: no es repetible, significa una experiencia y muy probablemente cada vez sea distinta. El resultado final de cada una de estas experiencias está vinculado a nosotros mismos y a quien lo consume, por tanto varios factores como el momento, el contexto y las personas influyen en la percepción final. Así pues, el servicio se apoya principalmente nuestro trabajo humano y su percepción será valorada subjetivamente.

La calidad en el desempeño profesional.

Implementar un sistema de calidad de nuestros servicios profesionales debe cumplir unas etapas previas mínimas, tales como:

• El conocimiento de nuestra empleabilidad a través de una evaluación y diagnóstico de la situación desde la que partimos.

• Programar acciones orientadas a la difusión y comprensión del proceso que nos hemos marcado, a fin de motivar y comprometer a todos los elementos clave de nuestro entorno.

• Determinar qué figuras son clave en la percepción de la excelencia en nuestros servicios profesionales y dar difusión de ellos.

• Nuestra planificación de Marketing personal se debe orientar hacia las figuras clave de nuestro desarrollo. Por tanto, constituyen factores importantes en la planificación, variables como: la calidad de servicio, tanto en su misión, visión y valores personales, filosofía de nuestro empleador, auto-motivación personal, objetivos, etc.

• Trabajar con todas aquellas figuras clave en la prestación de nuestros servicios mediante acciones que permitan explicar nuestros objetivos, el proceso y nuestra filosofía de superación profesional, así como las herramientas a utilizar y su implicación en este proceso. Para ello, también es clave la preparar a todas las personas implicadas en el proceso de nuestros servicios profesionales sobre el concepto de calidad.

• Evaluación de nuestro desempeño en el proceso de satisfacción de los consumidores de nuestros servicios hacia las políticas de excelencia que nos hemos marcado como objetivo.

Los beneficios generados en un programa de calidad de nuestros servicios profesionales reporta directamente en el incremento de nuestra productividad, nuestro desarrollo profesional y de nuestra satisfacción personal, así como en el crecimiento de nuestra empleabilidad, mejorando nuestras relaciones profesionales. Así pues, el beneficio lo compartimos con todos los elementos que nos rodean.

Modelo servqual: gestionando percepciones y expectativas.

El importante papel que representa la productividad profesional, muy especialmente en la economía española, hace que desde la óptica del marketing personal sea motivo de estudio la calidad del servicio.

El modelo servqual define la calidad del servicio como la diferencia entre las percepciones reales por parte de los clientes y las expectativas previas que sobre éste se habrían formado.

Por ello, los profesionales que ofrecemos servicios a un empleador o a un cliente, en nuestra diferenciación debemos trabajar en ofrecer un servicio de calidad, que supere las expectativas de nuestros clientes.

Si la calidad de nuestros servicios es la diferencia entre percepciones y expectativas, tan importante será la gestión de unas como de las otras.

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