miércoles, 7 de julio de 2010

Mercado laboral y futuras oportunidades de empleo en España.

Introducción y análisis de la situación actual.

En los últimos años, directa o indirectamente, la crisis ha sido la protagonista de prácticamente casi todos los foros a los que he asistido. Durante el primer trimestre del 2010, importantes economías mundiales ya han anunciado su salida de la crisis. Estados Unidos es un ejemplo, crece al 3% y su mercado laboral ya crea empleo, aunque su tasa de paro esté rondando el 10%. La economía de Japón crece al ritmo del 4,9% gracias a las exportaciones, Brasil ha crecido a un ritmo cercano al 10% durante este primer trimestre del 2010 y China sigue por encima del 10%, a pesar de su elevada inflación y del peligro de una burbuja inmobiliaria -el precio de la vivienda que subió su tasa interanual hasta un 12,8% en abril-.

Mientras tanto en Europa, un euro débil permite que sea el sector exterior el que ayude a la recuperación económica y esta ya se sitúa en un crecimiento positivo del 0,5% para el primer trimestre y con una previsión para todo el 2010 del 1%.

En España después de siete trimestres de la peor recesión de las últimas décadas, con una caída acumulada en 2008-09 del 4,6%, frente al 1,7% de la anterior 1992-93, la economía empezó a crecer en el primer trimestre de 2010 con un aumento del PIB del 0,1% en relación con el trimestre anterior. Estas noticias hacen pensar que lo peor empieza a quedar atrás y que debemos centrar el foco en cuáles serán las nuevas oportunidades y los sectores que tiren de la actividad intuyendo que ni la construcción, ni el sector inmobiliario serán los protagonistas, al menos, de momento.  

Tendencias mundiales y oportunidades futuras.

Analizando las grandes tendencias de la economía y de la sociedad mundial, podemos concluir que hay tres especialmente llamativas y que marcarán las próximas décadas:

1. El crecimiento y envejecimiento de la población mundial.
2. Cada vez mayor peso específico de los países emergentes en la economía global.
3. Mayor demanda energética en el mundo.
Según las previsiones de la ONU, los hoy cercanos 7.000 millones de habitantes mundiales pasarán a ser 9.000 millones en 2050 y la mediana de edad se incrementará de los actuales 29 años hasta los 34, lo que conllevará a un progresivo envejecimiento de la población. Serán los países en desarrollo los principales responsables de esto y que haya una mayor concentración poblacional en las ciudades. Los países más avanzados tienden hacia una, todavía mayor, inversión de su pirámide de población, siendo su mediana de edad los 44 años y más de un 20% de su población superará los 65 años.

Este escenario demográfico junto con el despegue de las economías emergentes, por sus menores costes de producción y las políticas que favorecen la deslocalización productiva – se prevé que el PIB de los BRIC represente cerca del 50% de la economía mundial en 2030 y China sea la segunda economía del mundo en 2025-, provocará que los sectores más beneficiados sean los que satisfagan necesidades de una sociedad más rica, más envejecida y con mayores necesidades energéticas, mayor concienciación ecológica y mejores recursos tecnológicos.

En los países ricos los sectores con mayor potencial de desarrollo serán aquellos que se orienten a mejorar la calidad de vida, especialmente en la población madura, así como el farmacéutico y servicios asistenciales. En los países emergentes con una población algo más joven y con mayor poder adquisitivo que el actual, los sectores con mayor potencial son los relacionados con el vestuario, vivienda, ocio, educación, etc. y aquellos relacionados con el desarrollo de infraestructuras, como la construcción, ingeniería, servicios financieros, etc.

¿Cuáles son las oportunidades de empleo futuras en España?

El escenario a medio plazo es que la construcción y el sector inmobiliario siguan estancados, que nuestro consumo interno recuperándose muy lentamente y las mayores oportunidades de crecimiento están en la exportación, especialmente hacia países de fuera de la Unión Europea.

A finales de mayo 2010, el FMI realizó un diagnóstico de la economía española en el que señalaba como principales problemas el funcionamiento inadecuado del mercado laboral, el "pinchazo" de la burbuja inmobiliaria, el gran déficit presupuestario, el excesivo endeudamiento del sector privado y con el exterior, el mínimo crecimiento de la productividad y el sector bancario debilitado. La receta que el FMI ofreció fue reformar el mercado laboral, consolidar la fiscalidad y reformar el régimen de las pensiones y el sistema financiero.

Según las tablas que elabora el INE para la economía española, los sectores que saldrían como mejor posicionados serían aquellos que estén más orientados a la exportación y con menor dependencia de la construcción tales como el químico, la agricultura y ganadería, fabricación de automóviles, fabricación de maquinaria y equipo mecánico, el textil, confección y calzado y equipo electrónico, informático y material de oficina. No obstante, sabemos las posibilidades reales de más de uno de ellos son escasas si no hay una reforma profunda por parte de la Administración, como por ejemplo el textil, calzado, etc.

Por tanto, los sectores que tienen un elevado potencial de crecimiento en España serían aquellos relacionados con las nuevas tecnologías de la información y los servicios de telecomunicaciones, la energía, los servicios empresariales, los servicios sociales a mayores y el cuidado infantil, el sector lujo y productos / servicios de alto valor añadido, el ocio y la sociedad del riesgo.
Si la Administración favorece que estos sectores con potencial de crecimiento encuentren las condiciones regulatorias, tanto fiscales como financieras, adecuadas para poder competir con empresas del exterior y, si los profesionales aportamos todo nuestro talento y esfuerzo, tendremos nuevas oportunidades que servirán también para consolidar nuestro crecimiento económico y nuestro futuro.

jueves, 1 de julio de 2010

La dimensión emocional de la marca personal.

El contexto, los profesionales y los empleadores están cambiando muy rápidamente pero ello no significa que debamos olvidar que el entorno profesional siempre ha estado basado y sigue basado en relaciones. Los humanos somos seres emocionales y las emociones impactan directamente en nuestros hábitos y conductas.

El entorno actual

El nivel imparable de penetración de internet en España que estamos viviendo ha posibilitado que hayamos entrado en la que ya muchos denominan la “Era de la Colaboración” y en ella, el personal branding genera nuevas posibilidades que vienen a sumar a las ya tradicionales.

Las redes profesionales están revolucionando la manera cómo las empresas y los profesionales se relacionan e interconectan, internet ha transformado la forma de identificar candidatos. Además, nuevas herramientas han aparecido para realizar las nuevas búsquedas – Google Recruiting, Networking Services, Social Network, Twitter, Tuenti, etc. - y nuevas oportunidades profesionales surgen en el mundo.

La dimensión emocional de la marca personal

La construcción de la marca personal debe basarse en los atributos, valores, mensaje, personalidad y estilo que atraigan, impacten, identifiquen y reflejen lo que somos y queremos ser y para ello, es necesario desarrollar todas las dimensiones emocionales de nuestra identidad y además debe estar preparada para tener éxito en este nuevo entorno 2.0

La marca personal está hecha para relacionarse. El origen y el fin de la marca personal son precisamente las emociones y sentimientos que genera, mediante la atracción y enganche emocional. Definiendo las emociones sobre las que construyes tu marca personal defines cuáles serán los drivers que influirán y generarán conductas, construyendo implicación y actitudes favorables hacia ti. Descubrir, identificar o construir emociones requiere experiencia, habilidades, investigación y un ejercicio de honestidad, realismo y corrección en tono, fondo y forma; en caso contrario puede ser contraproducente, te recomiendo trabajarlo junto con un profesional.


Varios de mis coachees trabajan actualmente en sus posibilidades para reinventarse como profesionales cultivando e incrementando la dimensión emocional de su marca personal. Para ello y entre otras cuestiones, también es imprescindible manejar y desarrollar habilidades de inteligencia emocional, que constituyen la base de su propia identidad, así como las herramientas de marketing online para gestionarla con éxito en este nuevo entorno.

El término de inteligencia emocional fue popularizado por Daniel Goleman en su célebre libro Emotional Intelligence, publicado en 1995. Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Se estima que la inteligencia emocional puede organizarse en cinco capacidades:

   1. Conocer emociones y sentimientos propios.
   2. Manejarlos.
   3. Reconocerlos.
   4. Ser fuente de motivación.
   5. Gestionar las relaciones.

La marca personal es humana y las personas somos un 90% de emociones, sentimientos y voluntades; y sólo un 10% de racionalidad y lógica. La inteligencia emocional es determinante en nuestras vidas y, por supuesto, en la carrera profesional. Tomar conciencia de ello significa dar un paso adelante en nuestra propia evolución y en nuestro crecimiento personal y profesional.

Juan Antonio Carrasco se incorpora al equipo de EDEM Escuela de Empresarios

Tras una inmejorable y estupenda etapa profesional de 11 años en Madrid, el pasado 15 de diciembre 2014 regresé a Valencia con un reto ilus...